Arranca la segunda semana y con ella un nuevo bloque de trabajo. Si la primera semana estuvo dedicada al onboarding y los cursos, esta ha sido la semana de ponerse manos a la obra de verdad.

Elegir proyecto
Una de las primeras decisiones fue elegir un proyecto en el que contribuir. Después de valorar las opciones, me decanté por Polyglots, el equipo de traducción de WordPress. La elección no fue inmediata — tenía dudas sobre por dónde empezar, si trabajar con plugins o con temas. Finalmente decidí centrarme en plugins.
Las primeras dudas
Al principio no tenía muy claro por dónde empezar ni cómo funcionaba todo. Así que le escribí a mi mentora Isotta, que me contestó súper bien y me pasó unas instrucciones y un vídeo explicativo. Lo leí con calma y todo empezó a encajar.
Primeras traducciones
Con las instrucciones claras y el vídeo visto, me puse manos a la obra. Al principio iba despacio, pero poco a poco fui cogiendo el ritmo. La verdad es que cuando empiezas a ver que las traducciones quedan bien, da bastante satisfacción.
Publicando en el blog
A la vez que avanzaba con las traducciones, me puse a publicar mi primer post en el blog. Fue raro pero bonito hacer las dos cosas a la vez — como si todo empezara a cobrar sentido al mismo tiempo.
Un momento destacado
Ver mi blog publicado en vivo por primera vez fue uno de esos momentos que se quedan. Todo el trabajo de la semana anterior de repente tenía forma y estaba ahí, en internet, con mi nombre.
Lo que me llevo
Esta semana me ha enseñado que preguntar cuando tienes dudas no es malo, es lo más inteligente que puedes hacer. Y que cuando las cosas empiezan a encajar, el proceso se vuelve mucho más disfrutable.

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